Póster científico

Fregando que es gerundio

Fregar: “Frotar una cosa con un paño o estropajo empapados en agua y generalmentejabón u otro producto de limpieza, para limpiarla.”

INTRODUCCIÓN

Cada día, y al menos tres veces al día, utilizamos vasos, tazones, platos, cazuelas, tenedores… Están sucios y los llevamos a la fregadera. En algunas (espero que en pocas), allí, se llegan a cubrir de una fina capa de algo pegajoso (biofilm)Hemos creadoun paraíso (comida y bebida) para un montón de pequeños habitantes en nuestra cocina (bacterias, hongos…).

 MÉTODO

El truco está en no acumular demasiados cacharros en la fregadera. Gracias a los avances en ciencia y tecnología ahora podemos conseguir -por un módico precio- un lavavajillas automático. Así, se trata de trasladar la mayor parte de la cacharrería de la fregadera al aparato y ponerlo en marcha.

Pero si no tienes uno o te queda un resto de cazuelas, sartenes y utensilios delicados o que no caben, el siguiente paso es enjabonarlos, por ejemplo, con un estropajo. Para esto necesitamos poca agua, no la dejes corriendo. Después, los aclaramos y los ponemos a escurrir. Los secamos y los recogemos a su sitio. Es fácil.

RESULTADOS

Hemos conseguido utensilios limpios, secos y relucientes, guardados en su sitio y preparados para el próximo uso.

DISCUSIÓN

Al fregar, utilizamos distintos tipos de materiales: principalmente el estropajo (polímeros sintéticos y biopolímeros), el jabón (sales de ácidos grasos) y el agua (o monóxido de dihidrógeno).

Los estropajos más comunes son los verdes, plásticos (polímeros sintéticos de poliéster y poliamida); pero tenemos también otras alternativas, estropajos de fibra animal (lana), vegetal (esparto o luffa, esponja vegetal biodegradable) o metálica (aluminio, acero inoxidable, cobre). Los estropajos tienen propiedades abrasivas (arrancan por fricción); es decir, que rascando (más o menos fuerte) podemos eliminar los restos pegados. Si no lo conseguimos con los primeros, están los de metal, que favorecen la abrasión, pero debemos tener en cuenta la dureza del material que vamos a rascar si no queremos rayarlos.

Estropajos de fibra animal (lana), vegetal (esparto, luffa) plásticos (poliester, poliamida) y fibra metálica (aluminio, acero inoxidable y cobre). Fotografías tomadas de páginas comerciales en Internet.

Se suele utilizar jabones para ayudar a limpiar las grasas y aceites. Los jabones son anfifílicos, con una parte polar o hidrofílica, más afín al agua, y otra apolar o hidrofóbica, más afín a los aceites y grasas. De esta forma, consiguen rodear en pequeñas gotas (micelas) a esos lípidos (aceites y grasas) que quedan atrapadas en el agua rodeadas de moléculas de jabón.

El agua es una sustancia extraordinaria, “tan común como sorprendente.

CONCLUSIÓN

Hemos visto qué materiales necesitamos para fregar y cómo hacerlo (método reproducible). Entre las tareas relacionadas, se sugieren labores como entreteger las fibras para confeccionar el estropajo, o fabricar el jabón por saponificación –hidrólisis básica- reciclando aceite usado. Eso sí, sin olvidarnos del objetivo principal, fregar. Vamos fregando, que es gerundio.

REFERENCIAS

Germán Fernández. Preparación de jabones. En Química.orgánica.net. Accesible en: http://www.quimicaorganica.net/preparacion-jabon.html. Consulta el 20/12/2019.

Rubén Sebastián. Experimento casero: tensión superficial del agua. En YouTube. Accesible en: https://www.youtube.com/watch?v=gJkyHNG9Mdc. Consulta el 20/12/2019.

Jorge Peón Peralta. El agua, una sustancia tan común como sorprendente. En Ciencia 58(3)2007. Accesible en: https://www.revistaciencia.amc.edu.mx/index.php/ediciones-anteriores/77-vol-58-num-3-julio-septiembre-2007/agua/115-el-agua-una-sustancia-tan-comun-como-sorprendente. Consulta el 20/12/2019.

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