¿Cómo comunicar sin palabras?

Este ejercicio de reflexión me ha llevado a un hotel (en Edimburgo) donde trabajé hace ya unos cuantos años. Nos convocaron para un team building, una actividad de grupo en la que cada equipo tenía que pasar una serie de retos. La diversidad idiomática hizo que las palabras no fueran la herramienta más eficiente para comunicarnos…

Cuenta Xurxo Mariño en “Yo soy vosotros” que “nuestro cerebro ha adquirido la extraordinaria habilidad para nutrirse de la información cultural que procede del entorno social”. Helen Keller nació sordo-ciega y su primera experiencia educativa, con 7 años, transformaría su vida hasta el punto de decir que antes del descubrimiento del lenguaje su mente no existía como tal, que no tenía autoconsciencia: “la comunicación mediante símbolos generó su mente autoconsciente, y eso se hace no solo con la actividad neural, sino con la comunicación simbólica en un entorno social”.

Resulta difícil pensar en una comunicación sin lenguaje, ya sea hablado, escrito, braile o de signos. La única manera que se me ocurre es la acción, la imitación. De hecho, los animales -los humanos también antes de aprender a comunicarnos con palabras– utilizaríamos esta técnica, de generación en generación, para enseñar y aprender a sobrevivir. [Por el contrario, diría que sin lenguaje no sería posible comunicar una acción vivida en el pasado, ni planificar una para que otros la ejecutaran en el futuro…]

El lenguaje escrito aparece mucho después -primero pictográfico, después ideográfico y por último fonético– y ha llegado a nosotros en formas dispares.

[Consideradas como antecedentes de la escritura, las primeras tablillas de signos cuneiformes son de aproximadamente 3000 años a.C., las primeras escrituras pictográficas; anteriores son los monumentos pétreos (Crómlech, dólmenes, menhires) datados desde el Mesolítico; las pinturas rupestres (Paleolítico) o métodos nemotécnicos varios, son más modernos, desde los quipus en Perú (cuerdas o collares anudados y coloridos), a los wampum (cinturones o chales con abalorios) y los winter-counts (pieles dibujadas) en América del Norte, los stickmessages en Australia (bastones de madera tallada) o las tarjas argentinas (palos cortados longitudinalmente)].

Todas estas manifestaciones pasaron de ser icónicas a ser, con el tiempo, índices. La escritura ha sido la herramienta que ha plasmado la cultura a lo largo del tiempo, pero poco podemos saber del lenguaje, una comunicación mucho más potente, consecuencia de ser humanos.

¿Desde cuándo el ser humano es capaz de pensar con sus palabras? El lenguaje oral (antes y después de la escritura) es «efímero» (hablar de símbolos es, en sentido figurativo, como hablar de la caverna en la República de platón). Aunque sabemos que existiría, al menos cuando lo plasmaban, no sabemos desde cuándo venía siendo la herramienta de comunicación entre humanos, y la base de la transmisión del conocimiento; en palabras de Xurxo Mariño “transmitir la información de una mente a otra no es solo útil, sino vital” (Una simple huella, 2019).

Parece evidente que la comunicación simbólica debía estar presente e integrada en un entrorno social, al menos desde que la expresaron a su manera -y según nuestras interpretaciones- ya que de lo contrario ¿cómo comunicar sin palabras, el pensamiento, la cultura o las religiones?

Referencias

Xurxo Mariño. Yo soy vosotros. Mètode, 2019 Accesible en: https://metode.es/revistas-metode/secciones/materia-oscura/yo-soy-vosotros.html

Xurxo Mariño. Una simple huella. Mètode, 2019. Accesible en: https://metode.es/revistas-metode/secciones/materia-oscura/una-simple-huella.html

Marta Macho Stadle. El quipu: ¿algo más que un registro numérico? Cuaderno de Cultura Científica, 2015. Accesible en: https://culturacientifica.com/2015/09/16/el-quipu-algo-mas-que-un-registro-numerico/

Raúl Ibáñez. Quipu y yupana, instrumentos matemáticos incas (II) Cuaderno de Cultura Científica, 2015. Accesible en: https://culturacientifica.com/2018/05/30/quipu-y-yupana-instrumentos-matematicos-incas-ii/

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