La química de lo que comemos (parte 7.5.2)

La tortilla de patatas (la de mi casa o parecida)

Ingredientes: 4-6 patatas, 1 cebolla, (1 ajo), 8 huevos, sal, aceite de oliva.

Procedimiento: Se pelan las patatas y se trocean o “rompen” (se “chascan”) y se corta la cebolla en pequeños pedacitos (y el ajo más pequeño aún). Se rehogan las patatas en aceite de oliva, a fuego lento y, después de un rato, se añade la cebolla (y el ajo) que por ser más pequeños los pedazos, se fríen antes que las patatas (así no se nos queman). Se sazona y se cubre con una tapa para mejorar la cocción en el interior. Al cortar la cebolla, se han roto algunas células y ha salido algo del agua del interior, pero otra parte aún queda guardada dentro, que va saliendo en forma de vapor, junto al agua de la patata (y el ajo). Cuando ya casi están hechas quitamos la tapa para que eliminen el agua y «caramelicen», o mejor dicho, para que se produzca la reacción de Maillard. Mientras las patatas y la cebolla se van deshidratando y friendo, batimos los huevos.
Una vez cocinadas, añadimos las patatas con la cebolla (y el ajo) y una pizca de sal al huevo, se revuelve la mezcla heterogénea, intentando que el huevo penetre en el sofrito de patata, pero sin machacar para que los trozos de patata mantengan su forma. Finalmente, se echa sobre la sartén caliente, con solo un poco de aceite. Dejamos dorar por un lado primero y ayudándonos con un plato le damos la vuelta; Cuando esté dorada por el otro, se sirve y se come (si es acompañada de pimientos del piquillo mejor…).

Notas

Según mi madre, para que salga más rica, hay que romper la patata y no cortarla. Una parte de la patata tendrá así un corte limpio de cuchillo y la otra, una superficie rasgada; esto, parece que ayuda a que el almidón de la patata salga (esta técnica se usa mucho en guisados).
Aquí, encontramos reacciones diferentes: por un lado, el calor hace que el agua líquida se evapore (a fase vapor) y que los enlaces, en general, se rompan, por la agitación térmica y la mecánica que aplicamos en el movimiento (para que la patata no se peque y se vaya friendo de todos los lados). Entre los compuestos, los polisacáridos amilosa y amilopectina que forman el almidón, son capaces de reestructurarse y atrapar agua en estado vapor en su interior, formando complejos complejos (valga la redundancia) junto con los ácidos grasos del aceite. Tenemos, por un lado, una cocción, (frenando la deshidratación debida al calor al ponerle la tapa, y manteniendo la humedad en la sartén y un sistema de presión – temperatura más o menos constantes) y por otro lado, una fritura (deshidratación total en la parte inferior donde solo hay aceite caliente).

Todas estas reacciones que han hecho reblandecer a la patata y la cebolla, se paran (o ralentizan) cuando la sacamos del fuego y las añadimos al huevo batido, que está más frío; al devolverlas a la sartén caliente, las proteínas del huevo comienzan a coagular y las proteínas (“desnaturalizadas” por la acción mecánica de batir y el calor) solidifican cogiendo un color amarillo; las proteínas junto a los azúcares, del huevo, la patata y la cebolla, con el aceite, son capaces de albergar en su interior el vapor aún presente en la mezcla de patatas y en el huevo. Otra vez, puede darse la reacción de Maillard, reaccionando también en la superficie de la tortilla.

(Hay quien le echa levadura, haciendo que se generen burbujas en el interior y la tortilla se hinche; este proceso necesita más tiempo y el resultado es una tortilla más compacta, más cocida).

El calor residual hace que la tortilla se cuaje en el interior (pero a mi gusto, mejor si no se cuaja del todo).

Reacciones complejas que dan productos divinos…  


go maith, bon appétit, buen provecho, bon apetite, hamu ya chakula, bon profit, приятного аппетита, bo apetito, καλή όρεξη, on egin, rabitaanka cuntada, 胃口好 …


Lecturas y vídeos

LECTURA 7.1. «Cocinar nos hizo humanos», por Juan Ignacio Pérez. https://culturacientifica.com/2019/11/24/cocinar-nos-hizo-humanos/

LECTURA 7.2. Así es la química de una buena pizza. https://culturacientifica.com/2019/03/21/asi-es-la-quimica-de-una-buena-pizza/

LECTURA 7.3. El buen turrón tiene su ciencia. https://culturacientifica.com/2017/12/28/buen-turron-ciencia/

LECTURA 7.4. El mejor lacón con grelos tiene su ciencia. https://culturacientifica.com/2017/03/09/mejor-lacon-grelos-ciencia/

VÍDEO 7.1. La mejor boloñesa tiene su ciencia

VÍDEO 7.2. Así hago yogur sin lactosa

LECTURA 7.3. Por qué se corta la mayonesa y qué relación tiene esto con la cosmética. https://culturacientifica.com/2019/10/17/por-que-se-corta-la-mayonesa-y-que-relacion-tiene-esto-con-la-cosmetica/

LECTURA 7.5. Extracto del capítulo “un laboratorio en la cocina” del libro “todo es cuestión de química”

La cocina en llamas

ATENCIÓN: La forma gaseosa del monóxido de dihidrógeno (DHMO) puede causar quemaduras graves.

Gaseous DHMO can cause severe burns.

Tomado de https://www.dhmo.org/facts.html

El monóxido de dihidrógeno, es un líquido muy utilizado en la cocina.

Concretamente, se trata de uno de los nombres científicos, en nomenclatura sistemática, del “líquido transparente, incoloro, inodoro e insípido en estado puro, cuyas moléculas están formadas por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, y que constituye el componente más abundante de la superficie terrestre y el mayoritario de todos los organismos vivos” según el diccionario de la RAE. (Fórmula química, H2O). Vamos, lo que se viene siendo agua, del latín, aqua.

La historia del DHMO comienza en 1989, cuando tres investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz, crearon una web donde se advertía sobre “los peligros de esta sustancia (el DHMO) y de la urgente necesidad de su prohibición total, apoyada por un joven científico en 1997 -Nathan Zohner- y su proyecto “How gullible are we?” o “¿Hasta qué punto somos crédulos?” que se convirtió en un hito del “cuando te la dan con queso“(1).

Entre las preguntas frecuentes  de la web DHMO.org se pueden consultar cuáles son algunos de los peligros asociados con DHMO (2).

Tomado de la web https://www.mundiario.com

Hoy vamos a ocuparnos del quinto punto entre los peligros enumera la web:

“La forma gaseosa del monóxido de dihidrógeno (DHMO) puede causar quemaduras graves”.

El DHMO suele añadirse a guisos para aligerar la salsa o para aprovechar las propiedades térmicas -como medio termostato- o de hidratación-deshidratación en contacto con la comida, manteniendo condiciones de humedad y temperatura más o menos constantes. Se usa para cocinar huevos escalfados, duros, verduras al vapor, postres al baño maría, etc. Sabemos que el DHMO comienza a hervir, a los 100oC, lo que el contacto con la piel de las moléculas en fase gaseosa (vapor), pero a esa temperatura también líquida, puede provocar quemaduras.

Tomada de la web https://webcienciateca.com/mezclas-heterogeneas

Además del agua, somos dados a utilizar aceite como alternativa para cocinar. En este medio (hidrófobo, apolar), los alimentos se ponen en contacto con el líquido caliente a mayor temperatura que la que puede alcanzar el agua, y se da una rápida deshidratación del alimento, se transforma -como cualquier compuesto orgánico por combustión– en CO2 y H2O. De esta forma, conseguimos freír superficialmente (dependiendo de la temperatura usada) los alimentos.

Ahora que encontramos más cocinas de vitrocerámica o inducción, es más difícil ver una sartén en llamas, si cocinamos en fuegos con llama (de gas, leña) un buen almuerzo sanferminero, txistorra, panceta, huevos, en fin, ésos para los que se utiliza más aceite y un fuego alto, cuidado;

— la temperatura del aceite caliente puede superar los 100 oC del agua, dependiendo del aceite, el punto de humeo va de 107 oC del aceite de colza o girasol a los más de 200 oC de algunos aceites de oliva (wikipedia)–

En un despiste, puede empezar la combustión y las llamas, convertirse en columnas de fuego muy peligrosas. El caso que nos ocupa está asociado a estas dos sustancias, el aceite y el agua.

En la entrada blog de Química Insólita nos muestran y explican qué ocurre al echar DHMO a una sartén ardiendo.

[Primero el agua se hunde bajo el aceite (como veíamos en la foto, por su densidad); después, al entrar en contacto con el aceite muy caliente, la temperatura del DHMO (agua) aumenta bruscamente cambiando su estado de agregación: este vapor caliente, que por sí solo puede provocar quemaduras, al salir desde debajo del aceite, le hace saltar bruscamente, arrastrando también aceite caliente fuera del recipiente y aumentando el contacto de ese aceite con el oxígeno del aire (más combustible) y por tanto, mejorando la combustión.]

Estas columnas de fuego, aceite ardiendo, podrían agravarse poniendo en marcha el extractor, que ayudaría en el desplazamiento vertical de la llama.

Así que, si alguna vez el aceite comienza a arder en la sartén, NUNCA utilices agua para apagarlo, SIEMPRE coloca una tapa encima, para cortar la fuente de oxígeno, el fuego se ahogue sólo y tú no te quemes.

Todos los detalles en la entrada blog de Química Insólita.

Referencias

Diego Cuevas. Breve historia del comérsela doblada. En: Jot Down Cultural Magazine. Accesible en: https://www.jotdown.es/2018/10/breve-historia-del-comersela-doblada/. Consulta 21/12/2019

DHMO.org. Dihydrogen Monoxide, Research Division. Accesible en: http://www.dhmo.org/ Consulta 21/12/2019

Denís Paredes y J.M. Gavira. El aceite ardiente no se debe intentar apagar echándole un jarro de agua. En Química Insólita. Accesible en: https://quimins.wordpress.com/2019/12/07/el-aceite-ardiente-no-se-apaga-con-un-jarro-de-agua/. Consulta 21/12/2019

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